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Conxa Borrell

En este último año como Terapeuta Sexual he descubierto que los jóvenes no sabéis tanto de sexo como los adultos creemos.Son más las dudas que tenéis, que las certezas. Son más los miedos que la seguridad.Y tras muchas consultas que pudieran parecer absolutamente aprendidas, he decidido que ya era hora de que, alguien pusiera a vuestra disposición un Curso de Sexo para Jóvenes donde hablar abiertamente de aquellos temas que más os preocupan y en algunos casos, incluso os angustian.

Lo haremos con una tranquilidad y normalidad, fuera de lo común.

Trataremos todos los temas sin tabúes, llamando a las cosas por su nombre y debatiendo sobre todas aquellas prácticas, posturas de las que queréis saber más y más.

Pero también de sensaciones, de sentidos y de sentimientos.

De la Humanidad que el Sexo implica y de lo mucho que podemos llegar a complicarlo, sin una buena base de información sana y extensa.

Serán tres horas de explicaciones llanas y sinceras. Será un tiempo para reflexionar sobre aquello que, de humano y divino nos regala el Sexo. Del respeto que le tenemos y del que le debemos a nuestra pareja, pero también a nosotros mismos.

Preguntas y debate final sobre TODOS los temas. De los que hayamos hablado y de los que queráis que discutamos. Sin vergüenzas, sin tapujos, sin ambages.

Os espero el próximo sábado, día 30 de Noviembre a las 10.30h de la mañana.

 

Sexo para jovenes

Programa del CURSO DE SEXO PARA JÓVENES que se impartirá el próximo sábado día 30 de Noviembre

 

Empezaremos con algo muy básico:

AMARSE Y RESPETARSE A UNX MISMX Y COMPRENDER QUE EL SEXO SE HACE POR

PURO PLACER.

CONVIERTE EL SEXO EN EL JUEGO PARA ADULTOS MÁS EXCITANTE QUE EXISTE.

 

Romperemos mitos:

FOLLAR ESTÁ BIEN, PERO FOLLAR, NO ES LA CUESTIÓN.

PONGAMOS NUESTROS CINCO SENTIDOS A LOS PIES DEL PLACER PROPIO Y DEL DE NUESTRA PAREJA DE JUEGOS.

 

Tacto genital ó

CÓMO METERSE MANO SIN PILLARSE LOS DEDOS

EL ARTE DE EXCITARTE Y EXCITAR A TU PAREJA, ACARICIANDO Y MESANDO ZONAS QUE VUESTROS PADRES NO QUERRÁN SABER.

 

Cunnilingus ó

EL ARTE DE COMER BIEN UN COÑO

NO ES SENCILLO PERO CUANDO ACABEMOS ESTE CURSO, HABRÉIS APRENDIDO LOS PRINCIPALES SECRETOS DEL ARTE DE UNA COMIDA EXCELENTE Y EL PLACER DE VER A VUESTRA PAREJA FELIZ Y SATISFECHA.

 

Descubriendo el punto G

ANDA, ¿PERO EXISTE? ¡QUERIDAS, EXISTE! Y VAMOS A ENSEÑAROS CÓMO LLEGAR HASTA ÉL PARA QUE VUESTRAS PAREJAS OS HAGAN DESCENDER A LOS INFIERNOS DE LOS FUEGOS MÁS PLACENTEROS.

 

Felación ó

LA DIVINA MAMADA. ¿TE DAN ARCADAS? ¿NO SABES POR DÓNDE EMPEZAR? ¿NO DISFRUTAS MIENTRAS TE LA COMES? VAMOS A HABLAR SOBRE TODO ELLO Y EXPLICARTE CÓMO HACER QUE UNA MAMADA, TE PROPORCIONE EL PLACER DE CONVERTIRTE EN UN/A DIOS/A PARA ÉL.

 

Sexo Anal ó

LA DIMENSIÓN DESCONOCIDA.

CÓMO TRATARLO, CUIDARLO Y MIMARLO ANTES, DURANTE Y DESPUÉS DE PRACTICAR SEXO ANAL. MITOS Y LEYENDAS SOBRE EL AGUJERO OSCURO MÁS DESEADO DEL UNIVERSO. ¡NO OLVIDAREMOS EL PUNTO P!

 

Virginidad

¿TESORO A PROTEGER O PROPUESTA MACHISTA DE ASEGURARSE DE SER EL PRIMERO? LA PRIMERA EXPERIENCIA. MIEDO, DOLOR, EXPECTACIÓN, NERVIOSISMO. ¿ESPERAMOS DOLOR O PLACER?

 

No me digáis que tras leer el desarrollo del curso no estáis locxs por apuntaros!  

 

Para reservar y hacer efectiva vuestra plaza, debéis mandar un mail a

Entrada restringida a personas de 18 a 30 años.

conxaborrell@terapeutasexual.com

Precio del Curso de Sexo para Jóvenes: 12 €uros

 

 

TUS REGLAS NO. ¡MI REGLA SÍ!

 

A menudo oímos a las mujeres quejarse entre ellas de sus reglas.

Demasiado abundantes, demasiado escasas, duran demasiados días, apenas son perceptibles,

causan dolores y calambres, pasan inadvertidas, tal vez se quejan de su británica puntualidad o de sus idas y venidas constantes durante el ciclo…

¿Cómo van a estar en paz con su menstruación si no la aceptan como algo bello en sus vidas? La gran mayoría de las mujeres convivirá con su regla más de cuarenta años y aún así no logrará aceptarla, quererla ni comprenderla.

No es de extrañar, pues, que sus menstruaciones les provoquen dolores, les “fastidien” planes sexuales viniendo a hurtadillas en el último minuto, o les provoquen la sensación de ir a desangrarse de un momento a otro.

De nuevo, en sexualidad, tenemos que volver a hablar de la comunión, absolutamente necesaria entre nuestro cuerpo y nuestro cerebro.

Tras toda la evolución desde la prehistoria las mujeres -algunas-, aún no han comprendido que la regla no es algo sucio. Ni que deba esconderse cuando sucede. Que no son impuras por tenerla. Que de hecho, tener la regla nos recuerda que, de la especie humana, las mujeres son las únicas que pueden concebir y parir. Que el cuerpo de las mujer precisa tener la regla, como precisa de las hormonas. Incomprensible cuando una mujer dice anhelar ser madre y sin embargo, reniega constantemente de sus menstruaciones.

Más incomprensible resulta, por ejemplo, que a día de hoy muchas madres y hermanas mayores sigan diciéndole a las menores que tienen su regla por primera vez que a partir de ese momento, deberán “cuidarse de los chicos”. En la regla no ven más que un posible embarazo no deseado, en lugar de hablarles abiertamente a las niñas de sexualidad y relaciones, incluida la menarquía, desde que son pequeñas.

-Hacerse mujer-, -ser ya una mujercita-, -convertirse en señorita-, -estar en edad de merecer-, han sido frases que, a lo largo de los siglos han acompañado a las mujeres en esta obligada situación traumática que se les obliga a vivir a partir de los nueve años.

En algunas familias se establecen records entre hermanas y primas, a ver quiénes siendo de la misma edad, tiene su primera regla antes, echándole en cara a las más rezagadas su poca prestancia a madurar y a entrar en el selecto mundo de las Mujeres de la Familia.

Las mujeres deben enseñar a las niñas que la regla es algo natural, que el hecho de tenerla comporta ciertas responsabilidades que el varón nunca tendrá sobre su propio cuerpo. Que hay que aprender a distinguir qué ovario está funcionando mejor, con cuál de ellos su regla es más o menos abundante…

Darles opciones a usar compresas, tampones o mejor aún las copas menstruales que las ayudarán a tener una mejor conciencia de cuánto sangran, de la textura, del color y del olor de la sangre menstrual.

Cuanto más reacia sea una mujer a tener su regla cada mes, más dolorosa se volverá. Más imprevisible, más molesta. Y con ello, cada vez la odiará más.

Descartando siempre causas físicas para ese dolor, tened por seguro que la vinculación afectiva entre cuerpo y mente es absolutamente imprescindible para vivir una regla sin dolor.

Llamarla por su nombre -regla o menstruación- no como “eso que nos pasa a las mujeres” o peor aún si cabe ,“la cosa”. Las mujeres deben evitar a toda costa tener esos pensamientos negativos hacia su ciclo menstrual y realmente advertirlo como fuente de ser MUJER.

Cuando una madre o una hermana, quiera explicarle a la menor los pormenores de la regla, debe evitar referirse a ella con sustantivos peyorativos y fomentar en ella la sensación de alegría que debe experimentar por tenerla cada mes, como señal de buena salud.

Desde la antigüedad los hombres han usado la sangre menstrual para hacer que las mujeres se sintieran inferiores, sucias, indignas e incluso malas para la sociedad cuando “están en esos días”.

Que se corta la mahonesa, que no se pueden tocar las plantas, porque enferman y mueren, que no son aptas para el sexo, que huele mal la mujer cuando está menstruando…

Pues bien, supersticiones aparte, las mujeres han sabido empoderarse a través de su regla y vivir con ella en perfecta unión. Y de ellas, debemos aprender.

Técnicas de relajación en procesos dolorosos pueden llegar a ser más efectivos que el más poderoso de los analgésicos. Existen técnicas de yoga, muy efectivas a tal efecto, por ejemplo.

Gracias a la regla, nuestro cuerpo de mujer tiene sus formas, gracias a ella podemos concebir, gracias a ella, regulamos nuestro cuerpo con las hormonas. ( progesterona y estrógenos).

No por tener la regla, ya se es mujer. Descartemos esa idea de la mente de nuestra pequeñas. A ser mujer se aprende durante toda la vida.

De ninguna manera hay que descartar las relaciones sexuales durante los períodos sexuales.

Es otra forma de generar hormonas contra el dolor, las endorfinas, El deseo, la líbido, justamente durante la regla está por las nubes y sólo la inhibición inducida, hace que la mujer se retraiga de buscar hacer sexo. También influye la educación de nuestras parejas sexuales. Educar a cada uno de los compañeros sexuales que tengamos a lo largo de nuestra vida, será algo que tocará hacer a la mujer para librarse de ese estigma de “suciedad interior” que los hombres creen que poseen las mujeres durante la menstruación. Si la mujer carece de compañero sexual, o si a éste no está por la labor, la masturbación es una alternativa realmente maravillosa.

Ser mujer resulta una aventura extraordinaria. Y tener la regla, debe ser un acontecimiento que las debe hacer sentirse felices, muy a pesar de la opinión ancestral de algunxs individuos (hombres y mujeres).

Tu cuerpo no sería tan bonito, ni estaría tan sano si no tuvieras la regla cada mes, durante más de cuarenta años. Disfruta de su aparición. Haz las paces con esa parte de tu cuerpo que es tan importante para tu salud sexual. Útero y ovarios trabajan durante todo el mes para que seas una mujer sana y tu cuerpo esté perfectamente regulado.

Este mes, cuando “te toque” salúdala, acéptala como se acepta la visita de una amiga querida.

Disfruta de los cambios que tu cuerpo experimenta días antes de su aparición y también después de que se haya despedido. El amor que tú le des, te será correspondido en poco tiempo.

Y tus dolores menguarán y tus reglas se apaciguarán si entras en armonía con ella.

Dedícate unos minutos de meditación, con respiraciones lentas y profundas. Visualiza tu útero, tus ovarios, tus trompas, el interior de tu vagina y comienza a mirar esa sangre que corre dentro de ti, como algo que no te resulta ajeno y sucio. Simplemente forma parte de tu esencia de mujer.

Y ya sólo por eso, resulta tremendamente valiosa.

Tanto como tú misma.

 

Conxa Borrell

Els cansats fan la feina -Los cansados son los que realizan el trabajo- reza un dicho catalán

Y como buena cansada (y cansina) me he apuntado al bombardeo que me han propuesto las chicas de Sex Academy y el próximo miércoles día 15 vamos a charlar sobre Trabajo Sexual Voluntario y cómo no, de la abismal diferencia que existe con la trata de personas con fines de explotación sexual.

Sex Academy está situada en la calle Neptú 26, muy cerquita de Gala Placidia y si os aptece venir la entrada es gratuita. Empezaremos a las 19.00h.
Tenéis que comunicar vuestra asistencia a Sex Academy

Como siempre, habrá un espacio para el debate, como no podría ser de otro modo.

https://www.facebook.com/events/616584018369192/

SEXO ORAL PARA ELLA

 

Pocas experiencias resultan más placenteras para ambos sexos que, el sexo oral.

El cunnilingus es una práctica que, no sólo sirve como preliminar si no que también puede considerarse como ejercicio de fin único para la mujer.

Es decir, puede que no te apetezca nada más que, que te hagan una simple estimulación con la lengua.

No siempre la mujeres quieren que se las toque de manera directa y el sexo oral proporciona un placer intenso y suave a la vez. Poco agresivo si no hay penetración y que hará que vaya subiendo la intensidad del placer de menos a más.

Indispensable una buena higiene antes de empezar por ambas partes. Por mucho que atiendas a tu limpieza, si el olor corporal de la pareja resulta molesto, dificilmente podremos concentrarnos en el propio placer.

Por supuesto, una buena sesión de sexo oral no comienza por los genitales. Las caricias y los besos son importantes para ambos, preparan el cuerpo para el placer y hará que tu pareja te desee aún más. Puedes ir «calentando la lengua» en su cuello, sus pechos, sus pezones, su vientre…y acercarte despacio hasta tu  meta

Si tienes poca experiencia y el olor del sexo de una mujer aún te resulta ofensivo, puedes usar cualquiera de los muchos lubricantes que existen en el mercado con diferentes olores y sabores.

Familiarízate con los genitales femeninos. Es imprescindible saber qué vas a chupar, besar y succionar. El clítoris en la parte de arriba no quiere que se le toque directamente, al principio. Cuando lo veas hinchadito, rosadito y que ha tomado volumen es el momento de, suavemente, acercarte a él y lamerlo con cuidado.

 

Tus caricias pueden incluir también los dedos con suavidad. Si a tu pareja le gusta, puedes introducir algun dedo en la vagina con cuidado, mientras sigues dándole placer en el clítoris.

Un juguetito sexual como un vibrador o un estimulador de clítoris también añaden una nota divertida, desenfadada y proporcionará mayor placer a tu compañera.

No tengas prisa, el sexo requiere de cierto tiempo, mimo y cuidado.

Bajo ningún concepto apartes la lengua cuando tu pareja comience su orgasmo.

Sabrás cuando apartarte, justo cuando a ti te gusta que dejen de chuparte, tras correrte.

Ése y no otro, es el momento de separarse de tu compañera de juegos.

Si no estás seguro/a de estar haciéndolo bien, simplemente pregunta con tacto.

-¡Te gusta así?- -¿Hay algo que te guste que no te haya hecho?- Y por supuesto, ábrete a sugerencias con una frase del tipo -Si algo no te gusta, no tengas reparo en decírmelo y cuéntame cómo tengo que hacerlo-.

Ser un buen amante. Requiere de tiempo y experiencia, pero sin duda cuando más aprenderás será dándote cuenta por ti mismo o preguntando a tus distintas parejas sexuales.

 

 

Conxa Borrell

Terapeuta Sexual

 

 

 

Desde el día 7 de febrero de 2013 colaboro en la sección de sexo de Els Matins de TV3.
Todos los jueves por la mañana, podréis vernos hablar de sexo con sencillez y naturalidad.
Sin tapujos y sin ambages. Sin griterío y sin caer en mal gusto.
Aprender de sexo es posible, aunque nos parezca que estamos de vuelta de todo, hay mucho que aún no sabemos. Vale la pena estar siempre pendientes de aquello que nos puede proporcionar mayor placer con nuestra pareja y tomarse el sexo, como lo que es. Un Juego!!

07 DE FEBRERO DE 2013

 

14 DE FEBRERO DE 2013
 

21 DE FEBRERO DE 2013
 

 

 

 

No son pocas las personas que, en el meridiano de su vida, descubren que les gusta alguien de su propio sexo o, simplemente que tienen fantasías sexuales que creen homosexuales.

Y es que, de alguna manera aún nos cuesta comprender que nuestra sexualidad es más libre que nuestra moral. Y la química no entiende de sexos. Ni falta que le hace.

Los jóvenes, en general, comprenden de manera mucho más simple que gustarse no es una cuestión de sexo, si no de empatía. Poco importa el sexo de nuestra futura pareja de juegos con respecto a la nuestra.

Cada vez es más frecuente entre personas de mediana edad, que surja esa pregunta que, además plantea cuestiones de índole moral muy angustiante para quien se encuentra en esa situación que, por otra parte, jamás imaginó.

Hombres que sueñan con hacer la felación perfecta a un compañero de trabajo, a un amigo cercano, al muchacho que comenzó a primero de año en el gimnasio o a un perfecto desconocido.

 

 

Otra fantasía que suele presentarse es la de poder estar con una mujer trans. Disfrutar de un cuerpo mitad mujer y mitad hombre, les fascina a muchos caballeros de cierta edad. Pero también a las mujeres más desinhibidas.

 

Las mujeres, por otra parte, son más concretas en sus ensoñaciones. Tienen más claro quién les gusta y por qué, aunque si la moral la oprime también vivirá esa fantasía que podría ser simplemente un juego para compartir con su pareja o en momentos de placer onanista.

Las fantasías no tienen por qué llevarse a cabo. Eso debe quedar muy claro. Muchas personas tienen fantasías que, ni en mil años podrían llevar a cabo y sin embargo, les resulta muy placentero jugar con ellas. Cuanto más, si se puede compartir con tu pareja.

Los humanos somos capaces de ser altamente sensuales, no importa el sexo de con quién coqueteemos, simplemente supone un pequeño juego sexual que no tiene por qué llegar a más.

Si somos Lucía y nos gusta María no significa que toda una vida de heterosexualidad se nos haya tragado y que ahora, de repente, seamos lesbianas.

Y si a Arturo le gusta Álvaro para tener libidinosos juegos sexuales mentales, tampoco significa que de repente te hayas hecho gay.

Y si podéis, si la fortuna os acompaña en la complicidad del juego sexual con la persona deseada, no perdáis la oportunidad de incorporar al juego a vuestra pareja, tras ponerla en antecedentes con anterioridad. Nunca se debe forzar una situación. El sexo requiere de una grandísima dosis de respeto. El sexo es el único juego para adultos que tiene miles de norma y ninguna.  Y todas son susceptibles de cambiar cada cinco minutos.

Eso lo hace estar vivo y nos mantiene alerta para con nuestra pareja o parejas.

Las fantasías, si tienes pareja estable, suelen resultar más sabrosas compartidas y no te importe qué pueda pensar de ti tu pareja porque, tal vez, ella te sorprenda con un cuento parecido.

Alimentad vuestras fantasías en pareja, dejadlas crecer en vuestra alcoba o tal vez sobre la lavadora. Pero jamás forcéis una situación por hacer realidad una vivencia. Todo surge de manera natural.

Vuestra vida sexual vale más que, cualquier elemento en tercera persona. El sexo en pareja es cosa de dos. Respetad siempre los gustos y preferencias de vuestra pareja de juegos habitual para que, cuando las tornas se giren y seáis vosotros quiénes queráis hacer realidad un juego sexual os encontréis con la comprensión y el respeto que antes regalasteis.

Conxa Borrell

Terapeuta Sexual

 

 

No mides 1.80 m. No pesas 45 kg. Tus medidas no son 90-60-90. Tu cabello no es tan fuerte, ni tan sano, ni tan brillante como el de Paula Echevarría. Tu culo no está tan duro ni tan prieto como el de Jlo. Ni lo estará. Tus caderas no son ni serán las de la espectacular Shakira. Ni luces las bellas piernas de Natalie Portman. Bienvenida al mundo de las mujeres reales. Bienvenida al mundo de las mujeres XL.

 

A menudo las mujeres tienden a pensar que las flaquitas ligan más y que llaman más la atención de los hombres. Sin embargo, cada día que pasa las estadísticas, tozudas ellas, nos demuestran que ellos las prefieren con curvas peligrosas.

Sin duda, ése es un problema que las mujeres ven en sus cuerpos. Ven grasa, tejido adiposo, celulitis, donde los hombres ven curvas, pechos grandes que no les caben en la mano, un culo tremendo y una cintura que no les parece de muñeca anoréxica. Por fin están con una mujer y no con una Barbie a punto de romperse.

 

Y es que cada vez más, las mujeres de talla grande ganan terreno a las enfermizas -peso menos de 47 kg-. Las gordis suelen ser mujeres tremendamente guapas de cara y poseen el encanto propio de las mujeres que se saben sexys y satisfechas. Porque no cabe dudad de que, cuando liberas tu cuerpo y tu mente de la presión de la constante dieta, eres más feliz y te sientas mejor.

Sí, ganas unos kilitos que, a algunas mortifican. Pero en realidad tardan poco en darse cuenta de que, los hombres se fijan más en ellas.

Los complejos quedan atrás cuando sientes el poder de seducción que eres capaz de generar con un simple movimiento de tus voluptuosas caderas y con un escote de lo más simple. Naturalmente, con esas tetas, ningún escote es simple…así de sencillo.

 

Cuida tu salud y haz deporte con regularidad, pero si tu talla es grande, disfruta de tu status de mujer grande y disfruta de verte guapa siendo una mujer Rubens. Siendo quien eres. Queriéndote y disfrutando de tu cuerpo porque, es ridículo pensar que sólo las mujeres talla 34-36 son felices y se sientes bellas y maravillosas.

Más bien al revés. Disfruta de tu talla, disfruta de verte en un espejo, disfruta comiendo y luce tu talla grande. El mundo también existe para ti! Eres  preciosa!

Conxa Borrell

Terapeuta Sexual

Todos nosotros estamos cargados de erotismo y sensualidad. Hombres y mujeres, desde niños sentimos placer al tocarnos e incluso sólo con un simple roce, los escalofríos de satisfacción, pueden recorrer toda nuestra columna vertebral.

 

Durante la adolescencia es cuando más exploramos nuestro cuerpo, buscando y encontrando puntos de placer que justo el día anterior no estaban. Y es que, las hormonas hablaban por nosotros entonces y todo era más sencillo. No nos planteábamos si teníamos tiempo para dedicárselo al sexo. El sexo buscaba su propio tiempo. Y nosotros sucumbíamos a él.

Cuando el tiempo va pasando, las obligaciones nos sumen en una bonita montaña rusa de idas y venidas a lo largo del día que dejan de poco a nada de tiempo a nuestros juegos onanistas.

Sin embrago, hay que ser un poco egoístas y aunque sea mientras ves la televisión o lees un libro,so mientras esperas a que hierva el caldo o se cargue ese programa tan lento, -¡tócate!-

Disfruta del placer de sentir las yemas de tus dedos sobre tu clítoris o en tu glande, por encima o por debajo de la ropa, pellízcate con disimulo un pezón mientras mantienes una reunión aburrida, lleva tu mano por detrás de tu nuca, acariciándola con suavidad…

 

Juega a ser de nuevo un adolescente, con la sapiencia de un adulto. Disfruta en un teatro o en un cine con tu pareja, tocándoos los dos. No tenéis que llegar al orgasmo si no os apetece, sólo gozad de ese momento de placer intenso y especial.

Las mujeres saben muy bien cómo proporcionarse un orgasmo sin necesidad alguna de tocarse.

Con unas pequeñas contracciones del músculo pubococcígeo mientras están sentadas en su mesa de despacho, pueden alcanzar el éxtasis sin ningún problema. ¡Y sin dejar de trabajar!

 

Tocarse con calma, disfrutar de ti misma/o te dará una nueva visión de aquello que puede gustarte más en tus relaciones de pareja. No te rindas a la desidia del -no me apetece-, antepón tu placer a tu cansancio, tu placer a terminar un informe, tu placer a ordenar la cocina.

Los nuevos juguetes eróticos tanto para hombres como para mujeres, nos lo ponen sencillo y resultan muy divertidos si se comparten.

 

La próxima vez que dudes, por favor…¡Tócate!

 

Conxa Borrell

Terapeuta Sexual

-No cariño, hoy no me apetece…

-Esta noche no, cielo…

-uuhhmmm…estoy rendido/a, mañana lo intentamos ¿vale?

Seguro que te ha pasado alguna vez, ir a buscar a tu pareja para “jugar” un ratito y  te encuentras ante una negativa. No pasa nada porque, no a todo el mundo le apetece a la misma vez.

Pero cuando la negativa es reiterada, lo más probable es que te sientas rechazado. No importa si eres hombre o mujer, la primera sensación tras un frecuente negación a tener relaciones sexuales contigo, será de repudio.

Hay una tendencia a creer que, son siempre las mujeres quienes más esquivas se muestran a la hora de jugar a hacer sexo, aunque también los hombres suelen hacerlo. La causa más frecuente es el estrés, seguido de la apatía que provoca la monotonía y/ó algún tipo de disfunción eréctil que le hará dudar de su propia virilidad.

Nos preocupamos mucho por nuestro trabajo, nuestra economía, nuestra imagen, nuestros  hijos; sin embargo, muchas veces tendemos a descuidar a nuestra pareja y con ella, sin darnos cuenta, lo hacemos también con nuestra propia sexualidad. Porque, cuando nos acostumbramos a no tener sexo, perdemos las ganas de volver a jugar con asiduidad.

Las causas en las mujeres son distintas en algunos casos de las de los hombres, puede que se sientan menos atractivas tras uno o varios partos, temen haber engordado y no resultar atractivas a sus parejas, la imagen es algo que, a las mujeres, les pesa mucho.

 

 

Y sobre todo, algo que a ellos no parece afectarles en demasía, las mujeres se llevan sus problemas del día a día a la cama. Ellos entienden que el sexo es más importante que el resto de las cosas y lo prevalecen por encima de casi todo.

Por ello, tal vez, ellas tienden a posponer los juegos sexuales porque deben planchar la colada o porque se disgustaron porque su pareja se olvidó de traer leche del supermercado.

¿Una pareja marchará estupendamente si su vida sexual es rica, imaginativa y vital?

Sin duda, será un puntal importantísimo para su vida en pareja.

Compartir fantasías, hablar durante los juegos sexuales, innovar…de todo ello hablaremos más adelante.

 

Conxa Borrell

Terapeuta Sexual