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Archivo mensual: julio 2015

Los humanos contemporáneos, tenemos la fea costumbre de llegar poco, tarde y mal a casi todas partes.

Desgraciadamente, en lo que a sexo se refiere, no somos una excepción. Y si además, hablamos de sexo anal, la cosa se pone oscura (sic), pero si añadimos el pequeño detalle de que el sexo anal sea para hombres no gays…ahí sí que la hemos liado buena.

Me encanta esa pregunta, en la intimidad de mi consulta. -Me metió el dedo y me corrí como un loco. ¿Soy gay?

Y me gusta que me la hagan porque, sólo de ese modo se puede llegar a comprender cómo el estigma de ser gay para los hombres, aún sigue pesando en nuestra sociedad. Incluso en aquellos que ni lo son, ni probablememte lo sean jamás. Es decir, tener relaciones sexuales ocasionales con otro hombre, no. Eso no te convierte en gay. Que tu pareja deje que su dedo se deslice por el interior de tu ano y acaricie suavemente tu próstata y eso te produzca un orgasmo intenso, no. Eso tampoco te convierte en gay.

Es curioso como, los hombres pueden imaginarse a su pareja mujer con otra mujer, sin que ninguna de ellas sea, o sea vuelva lesbiana. Sin embargo, cuando se les habla del ano masculino, otro gallo es el que canta. Y es que, incluso en ese espacio tan pequeño y tan escondido, se puede constatar el dolor que causa el machismo, incluso entre los propios hombres.

Lamento comunicarte hombre heterosexual que, tanto pánico le tienes al sexo anal, que la fuente de tus mejores y más placenteros orgasmos se encuentra situado justo en el interior de tu cuerpo y justo dentro del ano. Quiso la naturaleza ser así de malosa contigo y dijo, -Pues ahora te vas a enterar tú de lo que vale un peine-.

Comenzaba este artículo hablándoos de que los humanos, actualmente, llegamos siempre tarde y en cuestiones de sexo, más que en cualquier otro ámbito de la vida. Antiguas culturas como la griega y la romana tenían muy claro que el placer máximo que podía experimentar un hombre, podía provenir de otro hombre.

Sade también hace numerosas referencias al placer anal de los hombres en sus libros, pero nuestra culturilla aburrida de sexo por correo, nos ha obligado a desterrar placeres que jamás debieron abandonar nuestras costumbres.

En el sexo está todo inventado. Echadle, si no me creéis, un vistazo al Kamasutra que creo que tiene un año o dos de historia y ya comentamos…

No, practicar sexo anal no te hará gay. No, disfrutar del contacto con tu próstata de otro pene no te hará gay. Tampoco el usar dildos, arneses, o dedos propios o extraños.

Vive tu sexualidad con naturalidad, olvídate de prejuicios. Relájate y disfruta.

Conxa Borrell

 

 

 

No son pocas las consultas que recibo sobre el sexo oral a hombres, practicado por mujeres. Y, por extraño que pueda parecer, la gran mayoría plantean la duda existencialista de si es, o no, feminista practicar una mamada al tipo que está en ese momento contigo.

Una vez más, el porno ha sido malísimo a la hora de enseñar cómo las mujeres “deben” hacer una buena felación a un hombre. Siempre se nos ve sometidas, agarradas del pelo, con pollas enormes generando arcadas…Realmente eso tiene poco de feminista y mucho de sometimiento.

Aunque, no hay que olvidar que cuando decides hacerle una mamada a tu pareja (casual o intemporal), la harás como tú decidas. Es decir, no puedes olvidar que eres tú la que tienes 32 dientes y muelas y él quien tiene expuesto su órgano más preciado entre ellos. Si eso no es poder…cuéntame tú qué es.

Otra cosa sería el aprender a disfrutar del placer de hacer una mamada, del goce que se experimenta aplicado a través de los labios y la lengua, placer a tu pareja.

Ya sabéis que, sobre esto, hablamos mucho en los talleres sobre mamadas, pero lo importante es que, todo aquello que hagas en el sexo sea porque tú lo deseas. Si estar arrodillada mientras practicas sexo oral, no te hace estar cómoda, simplemente busca otras posturas que a ti te satisfagan más y donde te sientas poderosa y femenina.

Mantenerlo de pie, mientras tú estás cómodamente sentada es una postura sencilla, agradable para tu espalda y cuello y a ellos, les resulta muy visual y excitante.

Y recuerda que, en el sexo, todo es de ida y vuelta. Exige tu cuota de placer, siempre!